La obra de Santial se enmarca dentro del arte figurativo actual. Aborda el referente verosímilmente pero dotándolo de un contenido simbólico. El paisaje, la figura, no lo son “per sé” sino que adquieren otra connotación creativa al asociar el texto, que define la imagen al contexto general de la misma. Preocupado por el factor humano y los acontecimientos que hacen que su vida se encuentre llena de vicisitudes, incita a la reflexión en cada una de sus obras…

Toma como pretexto la representación de la realidad como referente, pero dotándola de significado simbólico a través de la luz, el color, y la composición. El objetivo es transmitir conceptos e ideas que remarcan una connotación léxico-conceptual.

De esta manera la obra no solo se expresa formalmente, sino también en el tema, (que no está elegido al azar), ya que este es un vehículo conductor que busca la empatía entre el autor y el espectador para el entendimiento de aquello que se pretende expresar.

Divide la realización de sus obras  en tres géneros diferenciados.

Dentro de las tres categorías en las que se expresa, la naturaleza humana representa aquellos aspectos del ser que reflexionan sobre la carencia del espíritu crítico, la ausencia de espiritualidad, las apariencias, y lo hace, confrontando las debilidades humanas mediante un discurso que, apoyado en una simbología  (texto, luz, color, tema) utiliza para expresar el factor humano.

La naturaleza muerta  la trata como una metáfora del paso del tiempo, del acontecer trascendente de la vida. De esta manera dota de simbología los objetos representados, que no por ser inanimados, dejan de ser expresivos.

La naturaleza “per sé” o paisaje; que representa el espacio donde el ser humano desarrolla sus actividades.